Campo y rally: dos pasiones para encararlas cuando hay equipo

“Estar todos los días en la producción agropecuaria es un gran desafío, como correr el Dakar”, compara y bromea Federico Cola, productor mixto en varias zonas, que se animó a competir en este desafiante rally en dos oportunidades: este año y en el 2010.

El productor une sus dos grandes pasiones: la producción agropecuaria y las competencias en moto. Y, tanto él como la empresa familiar que integra entienden que entre el agro y el Dakar se pueden compartir conocimientos y aprendizajes.

Cola, junto a su padre, sus hermanos, tíos y primos, administra una empresa agropecuaria que se dedica a la agricultura y la ganadería entre las localidades de Río Cuarto y Del Campillo (Córdoba), en Pergamino, Arrecife y Salto (Buenos Aires) y en Tilisarao, Villa Mercedes y Buena Esperanza (San Luis).

En Córdoba y Buenos Aires, los campos son completamente agrícolas y en San Luis la producción es agroganadera. Además, el productor también es parte del directorio de Bio4, la empresa integrada por productores que fabrica etanol en Río Cuarto.

Los Cola producen en 17.000 hectáreas entre campos propios y alquilados: 10.000 hectáreas son agrícolas y 7.000 tienen ganadería de ciclo completo.

A la familia Cola le gusta la tecnología, la innovación y el agregado de valor. Por eso, como participantes de Bio4, parte de la producción maicera la destinan a la fabricación de etanol, otra gran parte es para la dieta bovina y una tercera fracción se comercializa como grano.

Por otra parte, en uno de los campos de Río Cuarto poseen un pivot que riega 240 hectáreas, en el que hacen una rotación clásica de trigo/soja de segunda y maíz.

“La superficie triguera venía bajando hasta la campaña pasada. En este momento estamos cerrando los márgenes y costos de este cultivo. Creemos que para la campaña entrante sembraremos más superficie, aunque todavía no está definido”, anticipa el productor.

Además, en el plano tecnológico, sostiene que uno de sus primos, luego de muchos años de trabajo, está desarrollando la aplicación de la agricultura de precisión en toda la superficie agrícola que manejan.

Tomando como base el trabajo en equipo que ejecuta en el campo, el productor compitió con su moto en el Dakar de este año, además de participar en diferentes certámenes que desafían los límites.

Según dice, esto ayuda a la empresa familiar a ejercitarse en la toma de decisiones y profesionalizarse constantemente. Por otra parte, sostiene: “La empresa agropecuaria es un equipo; por eso, toda nuestra experiencia en este rubro es completamente compatible para disputar un Dakar, que también es una empresa, con márgenes y costos, y en la que se compite a fondo en equipo”.

Justamente, en la dinámica y metodología que tienen los grupos CREA, la familia Cola encontró la base de este doble proyecto de agro y Dakar. “Nuestra empresa tiene un arraigo muy fuerte con el movimiento CREA y sus métodos los aplicamos para consolidar nuestros equipos de trabajo”, dice el productor que, por producir en tres zonas distintas, participa de tres grupos diferentes de la región centro.

Este año, Federico corrió un Dakar que tuvo trece etapas y recorrió 9.000 kilómetros, entre distintas provincias argentinas y Bolivia, durante trece días. “Con objetivos claros, ejercitando y respetando las decisiones grupales, pensando en el largo plazo, adoptando una visión competitiva, con manejo profesional y sometiéndonos a supervisiones permanentes, se arma un equipo sólido y competitivo”, considera Cola.

En el 2010 pudo completar toda la carrera, pero este año, en Catamarca, sufrió un desperfecto eléctrico en la moto que no pudo reparar. Así, debió abandonar el rally en la novena etapa, a cuatro del final. Pero eso no lo doblegó.

Está acostumbrado a las crisis y los cambios de rumbo que atraviesa la producción agropecuaria. En este punto, Cola vuelve a señalar varios puntos en común entre el campo y las competencias de motos.

“Siempre que tener nuevos desafíos para salir de la zona confort y conocer si los equipos están preparados para enfrentar situaciones límite y poner a prueba su capacidad de solucionar problemas ante contextos adversos”, explica.

Entre sus principales conclusiones , también destaca la importancia de no aislarse, para compartir ideas y conocimiento. “En soledad, atravesar una crisis o generar otro foco de análisis es muy difícil”, subraya.

Encarar desafíos es común para la familia Cola. “Estamos analizando seguir creciendo en otros proyectos para agregarle valor a nuestra producción de granos. Así como lo fue la ganadería hace muchos años para nuestra familia o Bio4 más recientemente, queremos avanzar con un nuevo plan.

Pero, actualmente, nuestra principal preocupación es agronómica y tiene que ver con las malezas resistentes, que es una problemática muy fuerte en Córdoba. Además, recuperar las tradicionales rotaciones”, explica el productor.

Trazando otro paralelismo entre el Rally y el campo, Cola dice que el próximo Dakar es un proyecto de mediano-largo plazo, como lo son muchos proyectos agropecuarios. “El 85% de la competencia es la dedicación, el esfuerzo y la toma de decisiones económicas y organizativas previas a la carrera. El otro 15% es la carrera en sí misma”, compara Cola.

Y vuelve a insistir. Dice que más allá del malestar que le provocó abandonar la competencia este año, valora el gran aprendizaje que le dejó, y que buscará aplicar en su tarea cotidiana en el campo.

“Al tener que abandonar, no se cumplió el objetivo que tenía de igualar lo hecho en 2010. Habíamos diseñado una estrategia de no competir al máximo, para conservar nuestras capacidades físicas y las del vehículo, y poder así atravesar de la mejor manera las etapas más difíciles del rally”, relata.

Pero el objetivo no se pudo cumplir, como pasa muchas veces en el campo. De todas formas, no bajó los brazos, y sigue pensando en una nueva oportunidad, como la que también se abre ahora en el agro para volver a crecer. Y los Cola son parte de eso.

www.clarin.com

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *